El Tai Chi Chuan, como sería más correcto llamarlo, ya que Tai Chi es una contracción que hemos hecho en occidente por simple comodidad tanto verbal como escrita. En realidad Tai Chi es un concepto que se podría traducir como el extremo supremo o el fin último, y Chuan es la práctica o trabajo para llegar a alcanzar esta meta, aunque también se traduce como puño.
Nacido como arte marcial de clara influencia taoísta, su evolución ha sido constante hasta nuestros días, todavía somos muchos los que amamos el aspecto más combativo de este estilo de Kung Fu, pero son aún muchos más los amantes y seguidores de los aspectos terapéuticos y espirituales que enriquecen la vida de todo aquel que practica el Tai Chi Chuan.
Movimientos lentos sincronizados con la respiración, con el ritmo natural de cada uno, sin forzar, sin juzgar, sólo fluir y fluir, enraizado a la tierra y conectado al cielo. Eso es básicamente el Tai Chi Chuan.
Todo este conjunto de acciones, permiten que nuestra mente se calme, se serene, y además, nuestra energía se renueva, alargando la funcionalidad de nuestros órganos internos.
Para mí, el Tai Chi Chuan es una de las artes más bellas concebidas por el ser humano, es la poesía en movimiento.
Nacido como arte marcial de clara influencia taoísta, su evolución ha sido constante hasta nuestros días, todavía somos muchos los que amamos el aspecto más combativo de este estilo de Kung Fu, pero son aún muchos más los amantes y seguidores de los aspectos terapéuticos y espirituales que enriquecen la vida de todo aquel que practica el Tai Chi Chuan.
Movimientos lentos sincronizados con la respiración, con el ritmo natural de cada uno, sin forzar, sin juzgar, sólo fluir y fluir, enraizado a la tierra y conectado al cielo. Eso es básicamente el Tai Chi Chuan.
Todo este conjunto de acciones, permiten que nuestra mente se calme, se serene, y además, nuestra energía se renueva, alargando la funcionalidad de nuestros órganos internos.
Para mí, el Tai Chi Chuan es una de las artes más bellas concebidas por el ser humano, es la poesía en movimiento.